Cómo hacer un presupuesto de reforma por partidas, paso a paso
Un buen presupuesto de reforma no es el más bonito ni el más barato: es el que el cliente entiende, el que no te deja trabajo sin cobrar y el que aguanta los cambios a mitad de obra. Este es el método por partidas, de la visita al envío.
Publicado el · 10 min de lectura · Equipo de Bitaco Reformas
Qué es un presupuesto por partidas (y por qué te conviene)
Un presupuesto por partidas divide la obra en trabajos concretos. Cada partida dice qué se hace, en qué unidad se mide, cuánto se mide y a qué precio: «Alicatado de paredes con porcelánico, recibido con cemento cola y rejuntado — 24 m² × precio por m²». Las partidas se agrupan en capítulos que siguen el orden de la obra.
Frente a un precio cerrado («el baño, tanto»), el presupuesto por partidas tiene cuatro ventajas para ti:
- El cliente entiende lo que paga y compara mejor con otros presupuestos, porque ve que el tuyo incluye cosas que otros no.
- Los cambios son fáciles: si quita o añade algo, ajustas una línea en vez de renegociar todo.
- Las ampliaciones se justifican solas: lo que no estaba en una partida es trabajo nuevo.
- Sabes dónde ganas y dónde pierdes cuando comparas lo presupuestado con lo que ha costado de verdad.
Paso 1. Haz la visita con un guion
Casi todos los errores de un presupuesto nacen en la visita: una medida que no tomaste, una pregunta que no hiciste. Lleva siempre el mismo guion:
- Medidas de cada estancia: largo, ancho y altura libre. Con eso sacas suelo, paredes y techo.
- Fotos del estado actual, de las instalaciones vistas (cuadro eléctrico, llaves, bajantes) y del acceso.
- Qué se quita y qué se pone, estancia por estancia.
- Quién compra qué: sanitarios, grifería, azulejo, muebles, electrodomésticos.
- Acceso y logística: planta, ascensor, dónde va el contenedor, horarios de la comunidad.
- Datos para el IVA: si es persona física o empresa, si es su vivienda o la alquila, la antigüedad del edificio y cómo pagará. Lo explicamos en la guía del IVA del 10 % en reformas.
Un truco que funciona: al salir del portal, grábate un audio contando la obra como se la contarías a tu encargado. Es la forma más rápida de no olvidar nada, y es justo lo que Bitaco convierte en partidas.
Paso 2. Ordena la obra por capítulos
Usa siempre los mismos capítulos y en el orden en que se ejecuta la obra. Así el cliente lo lee como una historia y tú ves enseguida si falta algo. Una estructura que vale para casi cualquier reforma de vivienda:
- Trabajos previos y demoliciones
- Albañilería y tabiquería
- Fontanería y saneamiento
- Electricidad
- Climatización y ventilación
- Revestimientos y solados
- Carpintería
- Techos y pintura
- Equipamiento (sanitarios, cocina, grifería)
- Residuos, limpieza y trámites
En una obra pequeña quita los capítulos que no apliquen, pero no cambies el orden. Tienes estructuras concretas para baño, cocina, reforma integral y pintura.
Paso 3. Redacta cada partida para que no dé lugar a dudas
Una buena partida responde a tres preguntas: qué se hace, cómo se hace y qué incluye (y qué no).
| Redacción | |
|---|---|
| Mal | Alicatado baño |
| Bien | Alicatado de paredes de baño hasta techo con pieza porcelánica (material aportado por el cliente), recibido con cemento cola y rejuntado. Incluye cortes, remates y limpieza. No incluye cantoneras (ver partida aparte). |
La segunda versión evita tres discusiones: hasta dónde se alicata, quién pone el material y si las esquinas van incluidas. Cuando una partida es una partida alzada (un importe por un trabajo que no se mide), describe con todo detalle lo que incluye: es la fuente número uno de conflictos.
Paso 4. Usa la unidad correcta y un criterio de medición fijo
Cada tipo de trabajo tiene su unidad. Las más habituales:
- m²: alicatados, solados, pintura, falsos techos, impermeabilizaciones, demoliciones de revestimientos.
- ml (metro lineal): rodapiés, cantoneras, encimeras, muebles de cocina, rozas, canalones.
- ud (unidad): sanitarios, puntos de luz y enchufes, puertas, llaves de corte, platos de ducha.
- m³ o por contenedor: escombro.
Y decide un criterio de medición: por ejemplo, en alicatados y pinturas, medir la superficie real y descontar solo los huecos grandes (más de 3 m²), porque una puerta o una ventana normal dan el mismo trabajo de cortes. Sea cual sea tu criterio, escríbelo en el presupuesto.
Antes de seguir, comprueba que las mediciones cuadran entre sí:
- La pintura de un piso no son los m² del piso: son las paredes (perímetro × altura) más los techos.
- Lo que se demuele, se repone: los m² picados deberían reaparecer como alicatado, enlucido o placa.
- La misma altura para el alicatado y la pintura de una estancia.
- Sin dobles conteos: una pared no puede ir alicatada y pintada a la vez.
Paso 5. Pon precio a cada partida (el precio descompuesto)
El precio de una partida no sale de la nada. Detrás hay un precio descompuesto: lo que cuesta hacer una unidad de esa partida sumando sus componentes.
- Mano de obra: horas de oficial y de peón por unidad (el rendimiento) multiplicadas por lo que te cuesta la hora de verdad, no solo el salario.
- Materiales: cantidad por unidad, con su desperdicio (más en diagonales, espigas o gran formato).
- Medios auxiliares: pequeña maquinaria, andamios, protecciones.
- Costes indirectos, gastos generales y beneficio: furgoneta, seguros, gestoría, tu tiempo de oficina y tu margen.
No hace falta que el cliente vea el descompuesto, pero tú sí deberías tenerlo claro. Las bases de precios de referencia te sirven para orientarte, pero tu precio debe salir de tus costes y de tus rendimientos reales. Revisa tus presupuestos aceptados: son tu mejor base de precios.
Paso 6. Aplica el IVA correcto
En reformas de vivienda puede ir al 10 % o al 21 %, según el cliente, la vivienda, el peso de los materiales y, desde el 1 de diciembre de 2026, la forma de pago. Si no se cumplen todos los requisitos, toda la obra va al 21 %. Lo tienes con ejemplos en la guía del IVA del 10 % en reformas.
Paso 7. Escribe las condiciones
Un presupuesto sin condiciones es medio presupuesto. Incluye siempre:
- Validez del presupuesto (por ejemplo, 30 días): los precios de materiales cambian.
- Plazo de ejecución aproximado y fecha prevista de inicio.
- Forma de pago y cobros por hitos: a la firma, por fases y al final.
- Qué no incluye: licencias, tasas, boletín, material del cliente, imprevistos ocultos (por ejemplo, tuberías en mal estado detrás del alicatado).
- Cómo se gestionan las ampliaciones: cada trabajo nuevo, con su partida, su precio y la aceptación por escrito.
Paso 8. Repasa la lista de olvidos antes de enviar
Estas son las partidas que más dinero cuestan cuando se olvidan:
- Carga de escombro, contenedor, canon de vertido y tasa de ocupación de vía pública.
- Protección de zonas comunes y del ascensor.
- Ayudas de albañilería al fontanero y al electricista.
- Rodapiés, cantoneras, jambas, remates y sellados.
- Regularización de paredes fuera de plomo o suelos fuera de nivel.
- Impermeabilización de duchas y terrazas.
- Licencia o declaración responsable, tasas, ICIO y, si hace falta, técnico.
- Boletín eléctrico cuando se rehace la instalación.
- Limpieza final.
- Desplazamiento si la obra está lejos.
Paso 9. Envía rápido y haz seguimiento
Muchos clientes piden varios presupuestos, y quien contesta antes y con más claridad tiene ventaja. Después de enviar, no esperes a que te llamen: un mensaje a los pocos días preguntando si tiene dudas, y otro unos días más tarde, recuperan presupuestos que se habían quedado olvidados. Que el mensaje hable de su obra, no un «¿qué tal?» genérico.
Plantilla de estructura para tu próximo presupuesto
Copia este esqueleto en tu programa o en tu Excel:
- Tus datos, logo, NIF y datos del cliente; dirección de la obra.
- Descripción breve de la obra (dos o tres líneas).
- Capítulos con sus partidas: código, descripción, unidad, medición, precio unitario e importe.
- Subtotal por capítulo y total sin IVA.
- IVA aplicado y su justificación, total con IVA.
- Qué no incluye.
- Condiciones: validez, plazo, forma de pago e hitos, ampliaciones.
- Espacio para la aceptación del cliente.
Cómo hacerlo en minutos con Bitaco
Todo lo anterior es el método. Bitaco es la forma de no tener que hacerlo de noche con el Excel: le mandas el audio de la visita y te prepara el presupuesto por partidas con mediciones, unidades, tus precios e IVA, en un PDF con tu logo. Si le falta un dato, te lo pregunta en vez de inventárselo. Lo corriges con otro audio y, cuando das el OK, se lo envía a tu cliente, te avisa cuando lo abre y le hace el seguimiento a los 3 y a los 7 días con lo de su obra. Si estás comparando herramientas, tienes nuestra comparativa de programas de presupuestos para reformas.
Pruébalo con la próxima visita: un audio y revisas el presupuesto por partidas.
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